
El envase flexible
es la mejor opción
Somos lo que comemos. De ahí la importancia primordial de garantizar
la higiene y la conservación de todo aquello que pasará a nuestro
cuerpo. Pero además esto debe ser compatible con los distintos estilos
de vida y modelos de familia de los consumidores: desde porciones
individuales hasta formatos de gran tamaño, adaptados a todas las
necesidades, para combinar inteligentemente practicidad y economía,
así como reducir el desperdicio alimentario. El envase flexible es la
mejor opción para conseguir todo esto y mucho más.
la higiene y la conservación de todo aquello que pasará a nuestro
cuerpo. Pero además esto debe ser compatible con los distintos estilos
de vida y modelos de familia de los consumidores: desde porciones
individuales hasta formatos de gran tamaño, adaptados a todas las
necesidades, para combinar inteligentemente practicidad y economía,
así como reducir el desperdicio alimentario. El envase flexible es la
mejor opción para conseguir todo esto y mucho más.
Para el cliente final, los envases flexibles permiten a los consumidores
minimizar espacio en las despensas y neveras, son más prácticos de
transportar en la bolsa de la compra, reducen el volumen de residuos,
y son medioambientalmente mucho más respetuosos que otras
opciones de envasado.


Salsas, frutas,
lácteos, verduras,
carnes…

…pescados,
golosinas,
aceites,
pastas
Para el fabricante de productos de alimentación, las ventajas son palpables desde el primer minuto: menores costos de material de envasado, mayor facilidad de estocaje, menores costes de transporte y logística… que acaban repercutiendo en los beneficios de la empresa y del consumidor final. Por otra parte, el envase flexible es el lienzo ideal para que los creativos de mercadotecnia personalicen el diseño mediante matrices con forma, impresiones altamente llamativas y otras opciones que garantizan una identificación inmediata del producto en la estantería del supermercado.
Nada se resiste al envase flexible: salsas, frutas, lácteos, verduras, carnes, pescados, golosinas, aceites, pastas, comidas precocinadas, especias, azúcar, café, chocolates, galletas… de la más humilde harina al más exótico fruto seco, cualquier producto ganará en conservación, frescura, higiene y presentación gracias al envase adecuado.
